Su nombre proviene del vocablo quechua QONAY o QONAYQA

Que significa dar o bien lo que tenía que darle (impuesto). Creado con la categoría de pueblo mediante Ley s/n del 4 de septiembre de 1821, y como distrito mediante Ley N° 4612 del 5 de enero de 1923, en el gobierno del Presidente Augusto Leguía. Su aniversario se celebra cada 12 de noviembre.

TEMPLO SANTÍSIMA TRINIDAD

Una de las primeras iglesias de Huancavelica construido con piedra y barro hacia el siglo XVII, este templo es la razón de ser del Distrito y su gente que hace historia al paso del tiempo.

FIESTA COSTUMBRISTA "BATALLA"

Cada 20 de enero los conayquinos y conayquinas vibran al son de la dupla añeja: pito y caja simulando la batalla de cristianos y moros o bien la de los chilenos con las tropa del Brujo de los Andes (Andrés A. Cáceres)

CERTIFICACIÓN DE LAS PAPAS NATIVAS

Con el apoyo de algunas instituciones y a través de la papa nativa Conayca saltó al mundo comercial.

CEMx. SANTIAGO ANTÚNEZ DE MAYOLO

Sus paredes son testigos mudos de quienes hoy y mañana serán prósperos profesionales que vaya a darle una nueva faz a la tierra que les vio nacer

lunes, 9 de febrero de 2015

TEMPLO SANTÍSIMA TRINIDAD



IGLESIA SANTÍSIMA TRINIDAD DE CONAYCA
Conjunto escultórico representativo del estilo manierista, es una de esas raras obras inéditas de la Iglesia Peruana en Huancavelica.
Una de las iglesias más antiguas del Perú, se halla emplazada en la ladera de un majestuoso cerro denominado Qaullapa.
El templo contiene el conjunto escultórico más representativo del estilo manierista en la zona andina y es una de esas raras obras inéditas de la Iglesia Peruana en Huancavelica. Dicho conjunto comprende la fachada principal, el retablo mayor, el púlpito, el coro y quizás algunos de los retablos laterales, todo ello debido a un maestro, buen conocedor del lenguaje decorativo y ornamental del citado estilo, que trabajo ahí en los últimos años del siglo XV y primeros del siguiente. La Iglesia, de considerable tamaño, cuenta con tres naves bien diferenciadas se halla emplazada en la ladera del majestuoso cerro Qaullapa y ante ella se extiende un amplio atrio sobre elevado, con un pretil, muro de contención y escalinata de ingreso en número de 12 peldaños y que cada una representa a un apóstol; estas partes y la fachada son sillería a diferencia de los muros de la nave que son de mampuesto.
Tiene un amplio atrio sobre elevado, con un pretil, muro de contención y escalinata de ingreso en número de 12 peldaños y que cada una representa a un apóstol.
En este macizo edificio contrastan, por su despojamiento las dos vigorosas torres con las partes talladas, dichas torres que parecen ser posteriores y que apenas sobrepasan la altura del imafronte, están compuestas por tres cubos superpuestos, de tamaño creciente que rematan en cupulines semiesféricos por delgados pináculos. El interés del observador se encuentra en la fachada, particularmente en el tratamiento de los elementos decorativos ya que la composición es sencilla y en general no difiere de otras similares, es de dos cuerpos, el interior con la puerta de ingreso y dos paredes de columnas que la flanquean, mientras que el superior que enmarca la ventana del coro, remata en un imafronte trapecial, bastante curioso, cuya cúspide coincide con la unión de las vigas de una cubierta moderna de calamina; limitan lateralmente la puerta columnas altas, delgadas y con estrías que se elevan de a pares en una base común, tienen como capiteles cuatro series superpuestas de hojas indiferenciadas y vueltas sobre sí, que vistas desde lejos recomponen la forma de un prisma. Esos curiosos capiteles que recuerdan muy lejanamente al orden compuesto soportan una moldura ubicada donde de ordinario está el arquitrabe y de la cual pende, por encima de la puerta, un extraño motivo dentado que luego se verá repetido en el púlpito; no existe el friso y en su lugar hay otra moldura rehundida y con perlas, sobre la cual corre una recia y ancha cornisa con dentículos de modo lo que debería ser el entablamento se ha convertido en una sucesión de resaltes horizontales que dibujan fuertes contrastes de luces y de sombras, dos cartones establecen la transición entre la portada y el muro plano, motivos éstos que encontraremos nuevamente en el retablo mayor y en el púlpito.
El segundo cuerpo guarda los lineamientos generales del anterior, pero es más simple, llama nuestra atención en esa parte los dos Hermes ubicados en las mismas líneas de las columnas y a ambos lados de la ventana, como en casos similares la parte superior de dichos soportes es antropomorfa pero éstos se destacan por sus rústicas cabezas, casi caricaturescas y sus brazos cortos con manos tan pequeñas que parecen muñones, una amplia camisola disimula la inserción del inserción del estípide tronco piramidal que es facetado y con motivos incisos en cada cara. La ventana del coro, rectangular se destaca en el ancho marco que la rodea por tres de sus lados, cuyos contornos están recorridos por molduras similares a las de la puerta, repitiéndose la guarda de pequeños cubos con rehundimiento central tallada en el borde de las jambas que también veremos en el retablo mayor; entre este segundo cuerpo y el imafronte, hay una vigorosa modenatura, más ancha que la del cuerpo inferior, pero compuesta de modo parecido.
El interior del templo - Iglesia de Conayca, consta de una sola nave dispuesta en dos niveles a causa de la pendiente del terreno, pues el socorro está en uno más bajo que el resto del recinto, parte a la cual se accede por medio de tres gradas. A juzgar la nave y el presbiterio están separados como es habitual en las Iglesias peruanas de esa época por un arco triunfal de sillería. También pareciera que hay una capilla sobre el lado derecho y una puerta a los pies que permite el acceso al coro; esta parte presenta la típica forma de la U y está sostenida curiosamente por seis pilares escuadrados y con estría que culminan en zapatas de perfil muy complejo y similar al de los canes que reciben la plataforma, la baranda está formada por una serie de balaustres, cuyo diseño corresponde al gusto de la décima sexta centuria, época en que fue erigida la iglesia, dichos balaustres están dispuestos de a pares, correspondiendo a una ligera y elegante arcatura que repite el conocido esquema paladiano.
Admiramos luego el retablo principal de composición atípica pues los dos cuerpos divididos en tres calles subdivididas a su vez en panales superpuestos con bustos de alto relieve; lo irregular de la traza se acentúa por la ubicación de la hornacina principal en el medio de la calle del centro y por el tratamiento de ésta, distinto del resto del conjunto; también nos llama la atención el escaso volumen de las columnas hasta tal punto que el retablo más que un organismo arquitectónico pareciera ser una combinación de planos.
Tampoco es frecuente en América, aunque si en España la forma otorgada al ático ya que hay en él una gran caja rectangular que alberga un Calvario cuyo crucifijo es de tamaño natural, tiene a los lados los grandes roleos que habitualmente rematan ese sector; todo se eleva sobre una banco que determina el escaso movimiento del conjunto, es ahí donde podemos constatar la calidad poco común de la talla; hay en dicha parte un busto de Santo Domingo leyendo un libro rodeado por una guarda de pequeños cubos rehundidos en el centro igual a las que ya hemos señalado en la fachada, el citado relieve está dentro de una tarja de roleos acartonados sostenida por dos ángeles desnudos y de inspiración clásica, otras dos tarjas con inscripciones, se ven en los cubos que soportan algunas de las columnas, mientras que el resto de esta parte está ricamente ornato con medallas que reservan cabezas de querubines, orlas vegetales, pájaros, etc. Todo ello con policromía y de un gusto muy depurado.
La pieza más notable del conjunto es el púlpito que se puede considerar sin ambages como el más importante ejemplar del estilo manierista en América, su planta es hexagonal y está fijado a uno de los pilares del arco triunfal que separa la nave del presbiterio , por lo cual se han trabajado cinco caras de la tribuna y en cada una de ellas hay otras tantas figuras de bulto, cortadas un poco más debajo de la cintura y dentro de cajas separadas por cartones, dichas esculturas representan una a Cristo en Majestad, bendicente y sosteniendo el orbe y los Arcángeles las otras con las cuales se organizan un conjunto de excepcional iconografía.
Un pormenor de la taza nos permite ver la bellísima figura de San Rafael con las manos puestas en oración, su túnica totalmente dorada y sembrada de pequeños motivos esgrafiados de acuerdo al modo de policromar muy difundido en la imaginación española del siglo XVI, le sigue la de San Gabriel que con la mano derecha en alto indica el cielo, un casquete a gajos termina la tribuna por la parte inferior y todo el conjunto está sostenido por una fina columna abalaustrada, elemento este poco usada en el Perú , el tornavoz y la taza están unidos por un dosel donde aparece el busto de un Santo Obispo bendicente, de tal volumen y desarrollo que cuesta imaginar cómo el predicador podía cumplir con su cometido; la ornamentación del púlpito es idéntica a la del retablo mayor i similar a la de la fachada, pues en ellos aparecen los mismos cartones los tan curiosos motivos dentados, las gradas de pequeños cubos, las tarjas con roleos acartonados, agallones follaje y festones.

Respecto de las demás obras que completan el mobiliario litúrgico, poco nos informan, pero sin embargo es posible comprobar la existencia de dos retablos en al parte del presbiterio a ambos lados del altar mayor y otros tantos en el muro de la derecha(mirando hacia la puerta)y en la parte destinada a los fieles, poco se puede decir de ellos a excepción de uno de los citados en primer término, que pareciera ser de muy buena factura y de la misma época que el principal, se constata una escasa pintura, policrómica, tan solo en los lienzos que tienen un valor valioso que proceden de las escuela de bellas artes del Cuzco, más por el contrario se ve la pintura generalizada a base de oro líquido todos los retablos, púlpito; de igual modo se observan una serie de imágenes a los lados de la entrada, cuenta con unas campanas de extraordinario sonido que alcanza kilómetros de diámetro, la estructura de la obra está a base de piedras de naturaleza ígnea, impregnadas o sentadas en calicanto, mortero equivalente al concreto en el día de hoy, que soportó intacto una serie de movimientos sísmicos especialmente de la década 40.

RESEÑA HISTÓRICA


PRIMEROS POBLADORES.- Se tiene vestigios como los restos de las bases de chozas circulares en la parte alta del cerro Ccaullapa, conocido como LlacctaCcolloy (pueblo perdido) a 4500 msnm aproximado. Fueron nómades como tal cazadores y recolectores de alimentos.

OCUPACIÓN POR LAS CULTURAS PRE-INCAS.- Con la aparición de diversas Culturas Pre-incas entre los siglos VI a XIII aproximado, fueron ocupadas a su turno por las culturas Huari, Chancas, Anccaras y Señorío Astos, situándose en zonas más bajas entre 3,200 a 3800 msnm, muestra de ellos existen vestigios arqueológicos como los restos óseos, momias, cerámicas, armas de guerra, tejido, que fueron extraídos de las cuevas respectivas.
Los lugares donde se hallaron los restos arqueológicos, se encuentran cercanos al actual Conayca, en los lugares denominados:
  • Larmis cerca 2 Km. al Este de Conayca.
  • Chiccyanco, a 4.5 Km. al Este de Conayca.
  • PunkuOrccon, a 4 Km. al Sur-Este de Conayca.
  • KaniOrccuna, a 3.500 Km. al Sur Oeste de Conayca.
  • Kanyachicu y Orccon, colindantes, ubicadas entre los barrios Pueblo Nuevo y Progreso.

OCUPACIÓN EN EL INCANATO.- Se inicia desde las primeras décadas del siglo XIII con sometimiento de los Uran Chancas seguido con la expansión del incanato impuesta por Pachacutec, hasta mediados del siglo XVI (conquista de los españoles). Por su ubicación estratégica y zona adecuada para apoyo en la administración del Imperio Incaico, se funda la ciudadela de Chinchonmarca también llamado Picoy, posteriormente como Ñaupa Iglesia (actual barrio Progreso de Conayca); en el Incanato perteneció al Collasuyo. Como muestra de ocupación del Incanato, destacan los siguientes hechos:
  • Se constituyó zona importante para el desarrollo y parte de la administración del Tahuantinsuyo en el Imperio Incaico.
  • Fue centro de comunicaciones entre la costa, sierra y selva, en aquel entonces cruzando el rio Angasmayo (hoy Mantaro) por el puente colgante de Cconiccyacu (Aguas Calientes) aún existente.
  • Fue ruta de los Chasquis vía Camino Real de los Incas, que parte del Cuzco para pasar por Chinchonmarca o Picoy (Conayca), y continuar hasta Pampa Imperial Cañete, antes conocido como Huarco, para luego tomar rutas tanto al sur Collasuyo, como al Norte Chinchaysuyo hasta Quito.
  • Se establece el Tambo, como despensa en el Incanato.
  • Se construyen caminos con escalinatas, puentes de piedras labradas como el Camino Real.
  • Se logra explotar básicamente la mina de oro de Ccoripunko o Huaccrapunku.

OCUPACIÓN EN EL VIRREINATO.- Se estima que en las últimas décadas del siglo XVI paralelamente a Huancavelica, atraídos por el oro, Conayca fue colonizado por los españoles, y se establecieron en el lugar de Conayca actual, de allí que abundaran apellidos españoles como Serpa, Rosas, Segura, Tovar, Morán, Arge, Arana, Arias, Flores, Ledesma, Mendoza, Espinoza, y otros. Como efectos de la colonización españoles podemos citar los siguientes:
  • La Plaza de Armas, como es típico en las ciudades coloniales, se encuentra la iglesia católica, hubo un convento como lugar de retiro y catequización, el local del cabildo con portón en arcos, el local escolar, coso para corrida de toros.
  • Sus calles, está urbanísticamente trazadas, formando manzanas de 100 ml por lado.
  • En el siglo XVII en tiempos del Cacique Pedro Cuicapuza, SE CONSTRUYE LA BELLÍSIMA IGLESIA SANTÍSIMA TRINIDAD DE CONAYCA, se admite inaugurado el año 1,693 como indica en el arco superior del portón de ingreso.
  • Se construye el Puente de Izcuchaca en zona estratégica que también es Patrimonio Nacional.
  • En la jerarquía eclesiástica, se encontraba en la jurisdicción del Arquidiócesis de Lima, Diócesis de Huamanga y Conayca fue DOCTRINA, como tal tenía bajo su jurisdicción como parroquias a los distritos actuales: Izcuchaca, Cuenca, Pilchaca, Vilca, Moya, Huayllahuara, Manta, Acobambilla, Laria, Occoro Nuevo, y sus anexos.
  • Sus habitantes fueron eminentemente religiosos, con mucha fe inquebrantable y practicante.
  • Teniendo Conayca las regiones Quechua, Jalca y Puna, climas adecuadas para cultivo de diversos productos, por lo que los colonizadores aparte de trasladar sus costumbres como las festividades y fe religiosa, también inician el cultivo del trigo y la cebada, generando con ello la trilla o huaylas siendo adaptado al ccachua por los nativos conayquinos, por cuanto el ccachua o festividad de la siembra y la cosecha de productos, se venía practicando desde tiempos inmemoriales en la región. Posteriormente el cultivo y cosecha (trilla) de los cereales, se expande a las actuales provincias de Huancavelica, Acobamba y Tayacaja. Hoy conocido como "huaylarsh antiguo", luego el cultivo de los cereales se expande al resto de las regiones mas no así la tradición del estilo de la cosecha.

EN LA REPÚBLICA.- En tiempos de la Independencia y comienzo de la República, Conayca se mantuvo dedicada a la cristiandad, la agricultura y ganadería. Posteriormente durante la Campaña de la Breña o guerra con Chile, en su condición de Doctrina y distrito líder, participó activamente como centro de operaciones y reclutamiento de huestes guerreros, habiendo establecido Andrés Avelino Cáceres su Cuartel General en Conayca, donde Cáceres preparó las estrategias de la Campaña de la Breña; cabe aclarar que relegando a Conayca probablemente por su ubicación, la historia que oficialmente se difunde, menciona a Izcuchaca como el lugar del Cuartel General, se entiende por el hecho de haber sido el lugar del enfrentamiento con los chilenos.

ACTUALIDAD.- Conayca hasta mediados del siglo XX mantuvo el prestigio adquirido en el pasado, pero a partir de la década del siglo XX comienza a decaer por la migración de sus habitantes motivados más aún por la violencia política sufrida, y que en la actualidad se está procurando recuperar el liderazgo que tuvo.